viernes, 29 de marzo de 2013

De nuestros blogs no nos pueden echar



Nadie puede poner en duda que vivimos en un mundo sobre informado. Esto se debe, en gran parte, a las nuevas tecnologías ya que han potenciado aún más la capacidad de almacenamiento e intercambio de conocimiento. Un ejemplo lo tenemos en la web 2.0, caracterizada por la creación de contenidos por parte de los usuarios y la proliferación de las redes sociales. Según un reciente estudio de Interative Advertising Bureau en España, ocho de cada diez internautas usan algún medio social. Facebook ocupa el primer lugar con un 96% de usuarios, seguido de Twitter, con un 64%.

Conscientes de esta realidad, muchas empresas están incorporando estas herramientas como vías para darse a conocer y captar empleados. Hoy, más que nunca, somos lo que transmitimos en Facebook, Twitter o Linkedln. Según Alfonso Álcantara, especialista en empresa 2.0, “en Twitter generas marca; en Facebook, ‘vendes’; en Linkedin, conectas; en Pinterest, expones; y en tu blog, dispones”. Por ello, es fundamental trabajar y cuidar la marca personal en Internet. La configuración de la identidad cobra verdadera importancia en sectores como la publicidad y el periodismo, donde el trabajo es intelectual y creativo.

Éste es, por tanto, el principal reto que tenemos los periodistas hoy en día: crear una presencia digital fuerte mediante la calidad, la originalidad y la diferenciación. Una de las mejores herramientas para conseguirlo es el blog. En este contexto de crisis económica y de precariedad laboral, me parece muy acertada la siguiente frase del periodista Carlos Carnicero: “Me pueden despedir pero de mi blog no me pueden echar”. 

Es cierto que existen demasiados blogs (unos 2.500.000 millones en España, según un estudio de Telefónica) y que es muy complicado aportar algo nuevo, pero hoy en día, los blogs me parecen más necesarios que nunca para los periodistas. Para algunos suponen una parcela personal donde distanciarse del medio que les da de comer y opinar libremente. 
Para otros, constituyen la única forma de ganarse la vida. En cualquier caso, siempre son herramientas muy útiles para darse a conocer y poder volcar ideas.

En mi opinión, el camino hacia el éxito como bloggero se debe basar en tres pilares: pasión por lo que haces, dominio del lenguaje y especialización en un tema en concreto. Todo ello se debe combinar con nuestra propia personalidad para hacer del blog un lugar diferenciado.  Según Juan Luis Manfredi, profesor de Comunicación y Estrategia en la UCLM, “hay que alinear lo que somos, lo que hacemos y lo que decimos que hacemos y somos. Solo así se puede generar credibilidad en nuestro entorno y ganar la confianza de clientes, inversores, colegas y otros stakeholders” . Es probable que a pesar de estas pautas, nos encontremos con blogs similares al nuestro, pero no podemos desanimarnos. La única solución posible es escribir, escribir y escribir. Sólo así, lograremos encontrar un estilo propio que defina nuestros textos. Y esto, actualmente, es fundamental si queremos abrirnos paso en un mundo tan competitivo y saturado como es el periodístico. 


miércoles, 27 de marzo de 2013

¿Personas o Robots?


Las nuevas tecnologías han cambiado por completo las costumbres, modos de vida y visiones del mundo de la sociedad. Antes, acceder a la información era un privilegio, tanto como ser portador y difusor de ella. Sin embargo ahora cualquiera tiene la posibilidad tanto de acceder a la información como de publicarla, y esto ha puesto en declive a la figura del periodista. Si desde el año 2000, en el que Internet comenzó a llegar a todos los hogares, la difusión de la información ha evolucionado tan notablemente, ¿qué pasará dentro de otros trece años?


Las nuevas tecnologías han traído consigo tanto ventajas como inconvenientes. Como bien dice Lorenzo Silva en el fragmento, por un lado es más fácil compartir con el mundo todas las inquietudes o datos que consideremos pertinentes, pero por otro lado esta facilidad conlleva a que todo el mundo sea capaz de hacerlo, por lo que hay un gran colapso de datos en la red y menos posibilidad tendremos de ser leídos o reconocidos.



Fuente: "Charla de borrachos"

La aparición de soportes en los que podemos escribir cualquier tipo de información y ser vista por cualquier internauta ha sido el comienzo del periodismo ciudadano. Este tipo de periodismo ha propiciado la pérdida del sentido y de la credibilidad de la propia profesión periodística. ¿Por qué comprar un periódico, si a través de internet podemos acceder a toda la información que queramos? ¿Qué función tiene un periodista, si ahora cualquiera puede informar de lo que quiera con total inmediatez a través de la red? El caso es que ahora el ser periodista o publicar en la red ya no está tan valorado como lo estaba antes. La gente quiere compartir sus experiencias, darse a conocer, destacar, mientras que en realidad hay millones de personas con los mismos objetivos.



Estamos siendo víctimas de nuestras propias ambiciones, y es que los avances de la ciencia y de la tecnología pueden cambiar nuestra vida, pero ese cambio puede ser a peor. Hemos querido tenerlo todo, inventar lo impensable, y resulta que todos estos inventos han acabado por sustituir a la inteligencia humana. Las personas cada vez pasan más desapercibidas y solo triunfa lo material, por no hablar del valor de las personas en función de lo que poseen: tanto tienes, tanto vales. Nos hemos convertido en clones que vivimos con total dependencia de todo lo que hemos inventado. Las relaciones personales han sido sustituidas por las relaciones cibernéticas, y  los puestos de trabajo por máquinas. Una vida muy cómoda que nos está dejando a la sombra y no nos deja valorar lo que realmente es importante en la vida. Y el problema es que nunca podremos volver atrás, ni vivir una involución, sino que cada vez la vida será más mecanizada y no creo que pudiéramos tan siquiera hacernos una idea de cómo serán las cosas dentro de algunos años.



Cada día que pasa somos más dependientes de las máquinas, y acabaremos convirtiéndonos en robots, si es que no lo somos ya.


miércoles, 20 de marzo de 2013

José Ramón Alcalá: “El arte puede colaborar en la construcción de pequeñas utopías"


El profesor y artista reflexiona sobre el arte y el mundo actual a través de las nuevas tecnologías.

  José Ramón Alcalá, profesor de Bellas Artes en la UCLM.

José Ramón Alcalá, profesor de la Facultad de Bellas Artes de Cuenca, enfocó estas nuevas utopías en la jornada celebrada en la UCLM el pasado 14 de marzo a través del net art. El profesor es un especialista en este ámbito ya que además de ser Catedrático de "Procedimientos Gráficos de Expresión y Tecnologías de la Imagen" en la UCLM, es un artista que trabaja con nuevas tecnologías. También fundó en 1989 el MIDECIANT (Museo Internacional de Electrografía / Centro Innovación en Arte y Nuevas Tecnologías) en el Campus de Cuenca. Tras la jornada “Nuevas Utopías”, José Ramón Alcalá nos concedió una entrevista en la que habló sobre su trayectoria y su valoración del arte hoy en día.



Pregunta: Para ti ¿Qué es la utopía?
Respuesta: Alcanzar mis propios sueños. Soy artista y tengo que darles forma. Es un trabajo que mezcla mis ideales personales y mi ética, con la capacidad de dar forma al mundo, que se supone que es el arte.

Pregunta: ¿Cómo da forma al arte un artista? ¿Cómo evoluciona en el proceso?

Respuesta: He tratado que mis proyectos artísticos tuvieran relación con los nuevos paradigmas de la nueva cultura general en aras de conseguir un mundo mejor y un individuo más feliz. En concreto, soy conocido por ser pionero en las artes digitales. Todo el mundo en el que me muevo está ligado a la creencia en el uso correcto de la nueva tecnología que se pone a nuestra disposición para poder mejorar el mundo y nuestra felicidad. Siempre he estado relacionado con las nuevas tecnologías. Hace treinta años que he tratado de superar este mal comienzo que tiene toda nueva tecnología e ir un poco a lo fundamental, que son mis propias utopías. El arte es algo que tiene que llegar a todo el mundo, el artista tiene que expresarse con más claridad. Debe transmitir mejor, colaborar de manera esencial en la construcción de un mundo mejor. Ese es mi trabajo en lo relacionado con la utopía. 
Sin embargo, nos hemos hecho mayores, hemos entrado en crisis, la sociedad ha abandonado toda conexión con la cultura de antes y ahora estamos llenos de dudas, de incertidumbres y de miedos, incluso. Puede que parte de culpa la tenga la nueva tecnología en la construcción de algo tan complejo. Yo creo que todos estamos sufriendo, porque nos sentimos colaboradores en la construcción de ese nuevo mundo y responsables de haberlo hecho mal.

Pregunta: ¿Cómo está influyendo la tecnología en el arte?
Respuesta: De una manera absoluta y brutal. No hay en este momento, ninguna disciplina artística que no se haya visto afectada por el uso de la nueva tecnología. La nueva tecnología nos ha permitido llevar esta obra de al arte al otro lado del mundo, pasar de lo estático a lo dinámico y hacer de la obra cerrada, la obra abierta. Ha hecho el planeta transparente para poder interactuar con el mundo en toda su globalidad. Éstas son grandes conquistas y no podemos renunciar a ellas. Todo ha quedado afectado por la potencialidad de las nuevas tecnologías.

Pregunta: ¿El arte puede realmente cambiar el mundo?
Respuesta: Como artista no puedo cambiar el mundo, pero puedo tratar de que el arte permita que la gente sea más consciente de que tiene la capacidad de ver las cosas de otra manera. Creo que eso ya es transformar el mundo. Aunque es poca cosa, estaría más cerca de esas pequeñas utopías. Las grandes utopías ya no son alcanzables, pero las microutopías sí que están a nuestro alcance. El arte en este caso, puede colaborar en la construcción de pequeñas utopías, puede hacer a la sociedad consciente y creo esa consciencia reaviva las pasiones y amplifica los poros de la piel. Creo que un individuo que es consciente, que tiene pasión y que está atento a lo que ocurre alrededor no puede fracasar, no puede ser infeliz. En este aspecto, soy positivo en cuanto el papel del arte.

Pregunta: ¿Existe algún ejemplo que simbolice el alcance de esas microutopías?
Respuesta: Hay ejemplos. Algunos nos son tan claramente de acción social. Tienen que ver con la idea de cómo nos vemos. Hay un ejemplo que está a la vanguardia de mi especialidad, que es el Net.art. Dentro de los movimientos del Net.art (que es el arte en, de, por y para la red) hay un aspecto que son los hackers. Esta figura parece estar salido del ámbito de la política, de los movimientos sociales, pero no es así. El hacker es un artista, aunque la Net.art es algo mucho más complejo que va más allá de figuras específicas y la imagen. Algunos artistas nos ofrecen herramientas muy útiles para cosas muy importantes como han sido los movimientos anti globalización, como poner en jaque a las grandes corporaciones que hacían abuso de su poder. Esto se hace mediante proyectos artísticos o por lo menos que son concebidos como arte. Tal vez, he ampliado mucho el territorio de lo que significa el arte, pero es que ése es el dilema actual. Personalmente, esta complejidad me parece que está muy bien porque encaja en una de las máximas más importantes del arte del siglo XX: arte igual a vida. Es decir, llegar a fundir o poner muy próxima la actividad artística con la actividad diaria, con lo que ocurre en la realidad.

Pregunta: Si ya era difícil contestar a la pregunta de qué es el arte, con las nuevas tecnologías se ha añadido una nueva vertiente a este concepto. ¿Crees que estas nuevas herramientas son un lastre o una ventaja?
Respuesta: No hay lastres ni ventajas. El arte, cuando es verdaderamente arte, es contemporáneo, actual y moderno. ¿Qué significa esto? Que trabaja por y para su tiempo. Cada vez que hay una crisis social, cada vez que hay un cambio de paradigmas, cada vez que desmantelamos una cultura para implementar otra, surge un nuevo arte completamente diferente. No es mejor ni peor, ni más evolucionado ni menos, es el arte que le corresponde a su tiempo para explicar cómo era ese tiempo. El verdadero arte es el reflejo de su tiempo. Por ello, en la actualidad el arte no puede eludir qué significa espacio electrónico, ni Internet, ni imagen digital, ni comunicación global. Son consustanciales a nuestra manera de ser. Hoy, el mundo es también lo que vivimos con Internet, lo que experimentamos con  Internet. Por tanto, necesitamos la experiencia de Internet para volver al arte y que nos devuelva una mirada actualizada. Ese es el trabajo.

Pregunta: Eres el creador y director del MIDE, ¿cómo surgió la idea de crear este Museo en Cuenca?
Respuesta: En 1988, yo entré en esta Facultad como profesor asociado porque ya era un artista muy reconocido. Hacía copy-art, fax-art, utilizaba tecnologías. Al año de estar aquí, el rector de entonces Luis Arroyo me llamó y me dijo: “Oye, me he enterado por unos colegas tuyos alemanes y franceses que tú tienes y gestionas unas colecciones de arte que, a lo mejor, podrían venir aquí”. Efectivamente, yo había sido comisario de la II Bienal Internacional de Electrografía, tenía una serie de grupos artísticos funcionando a nivel internacional y tenía colecciones importantes de arte. Así que Luis me dijo: “Móntanos algo. Crea algo para la UCLM, para la Facultad de Cuenca “. Y entonces, se me ocurrió crear el Museo Internacional de Electrografía. Yo no pensaba crear un museo, yo sólo quería mostrar cosas que no se estaban enseñando en los museos ni en las galerías de ese momento, de finales de los años ochenta. Pero sí que tenía interés como profesor, como investigador y como artista en crear un centro de investigación. Entonces, fue el precio que tuve que pagar. Creé el Museo de Electrografía y al cabo de un año, mediante un convenio con Canon España y Canon Europa, metimos un montón de tecnología y creamos el primer taller de arte tecnológico en España que estaba ligado al MIDE. Ésa fue la creación del MIDE y tuvo muchísimo éxito. No tuvo ningún eco en el plano oficial porque pasaron completamente de nosotros, pero hicimos un gran trabajo. Por el MIDE pasaron los artistas más modernos, más radicales, más underground que usaban o querían usar tecnología y vinieron de Japón, de Australia, de Estados Unidos, de Canadá, de toda Europa… Ahora hay casi  4.500 obras, muchas de ellas producidas en los propios talleres del MIDE. Hubo un momento de esplendor: la Comisión Europea lo recomendó como un centro ejemplar, la Universidad estaba encantada… pero ponía muy poquitos recursos. Todo lo sacaba yo de la chistera. Y entonces, llegó un enfrentamiento político: la Diputación quiso hacerle una “vendetta” a la Universidad y la cabeza de turco fue el MIDE. Es decir, de la noche a la mañana, nos llegó una nota de la entonces Presidenta de la Diputación de Cuenca, que además era la dueña del edificio donde se alojaba el MIDE y el Vicerrectorado la Universidad, diciendo: “Mañana hay que desalojar, el edificio es nuestro. La Universidad se va a la calle”. El periplo de las obras fue tremendo porque en un día no nos dio tiempo a pararlo todo. Las colecciones fueron de aquí para allá en malas condiciones y se nos estropearon muchas de ellas. Después de doce años, hemos conseguido tener un poco de estabilidad con los talleres, con los almacenes, las obras están a disposición de la gente, hay una página web, estamos reordenado todas las colecciones…En fin, el proyecto es muy ilusionante pero hace dos años nos paralizaron los presupuestos y el taller por la crisis. Nos han quitado los becarios, los investigadores, el presupuesto… El MIDE es otra de lasvíctimas de esta terrorífica situación que estamos viviendo, pero el proyecto está ahí y nosotros seguimos vivos.

Pregunta: ¿Crees que se volverá a abrir?
Respuesta: Si tuviéramos un edificio sería posible, pero alguien nos tiene que ofrecer un espacio donde poder colgar las obras, donde poder mostrar las cosas. En la red sí que estamos. Estamos trabajando con la web haciendo una asociación y poniendo todo a disposición de los investigadores y del mundo en general. Estamos reescribiendo, porque esto es muy importante, estamos poniendo en valor la colección porque hay que tener en cuenta que el arte conforme va pasando el tiempo va determinándose si va a pasar a la historia o no. Nadie sabe de lo que estamos produciendo, lo que quedará para la historia y lo que no. De hecho, el arte que consideramos maravilloso es el que estaba despreciado a fecha de estar vivos esos pintores, entonces hoy nos pasa lo mismo con la colección. Emites una colección espectacular hecha a tope de riesgo, es decir, apostamos por lo que nadie quería, apostamos por las prácticas más experimentales y más revolucionarias. Estamos poniendo en valor y nos damos cuenta de que hay un porcentaje pequeño pero que es muy importante, y que si sabemos hablar de él, de esa pequeña porción de obras que asesoramos en nuestra colección, probablemente podremos aportarle a la historia del arte de la segunda mitad del siglo XX materiales inéditos que no se contaban. Esa es nuestra pretensión en estos momentos. Es verdad que el porcentaje es pequeño, pero de cuatro mil y pico obras un diez por ciento son cuatrocientas obras, que es mucha obra. Mucha obra hecha por japoneses, por alemanes, por americanos… Que lo que tenemos que saber hacer, y aquí dependerá nuestra inteligencia y sabiduría, es escribir bien esta historia, decir exactamente por qué consideramos que es importante. Que esas obras que están ahí y son desconocidas, por qué son importantes. No son desconocidas para los especialistas, para ellos son muy conocidas, pero son desconocidas para el ambiente en general, porque nadie ha escrito una historia del arte de estas cosas. Y ese es nuestro trabajo ahora, es un trabajo ilusionante, que nos apasiona y que en el fondo es lo único que podemos hacer a coste cero, que es lo que hay. Pero ahí estamos, utopías.  

martes, 19 de marzo de 2013

La Facultad de Bellas Artes acoge la Jornada “Nuevas Utopías: pensar y construir desde la diferencia”


                              Fuente: uclm.es
La Facultad de Bellas Artes del Campus de Cuenca fue el lugar escogido para la Jornada “Nuevas Utopías”, promovida por la Facultad de Periodismo de la misma ciudad. Durante la mañana y tarde del pasado jueves, los ponentes trataron temas como el arte, la filosofía, la comunicación o las nuevas tecnologías. 

Por la mañana, los asistentes, en su mayoría estudiantes, pudieron disfrutar de las palabras de Francisco Jarauta, catedrático de Filosofía. El profesor reflexionó sobre el futuro que nos espera, teniendo en cuenta la velocidad de los cambios sociales y tecnológicos que se están produciendo. En palabras de Jarauta: “Si imaginamos cómo será el año 2030, no acertaríamos en nada o casi nada”. El catedrático de Filosofía también denunció el presente que estamos viviendo, caracterizado por un “vacío político” y los “intereses del capital”. Por este motivo, Francisco Jarauta planteó la necesidad de “dar contenido moral al futuro”. 

En la jornada, también estuvieron presentes Antonio Laguna, decano de la Facultad de Periodismo; Francisco Javier Espinosa, profesor de Filosofía; y José Ramón Alcalá, Catedrático en la Facultad de Bellas Artes. Los ponentes reflexionaron sobre el concepto de utopía bajo tres perspectivas diferentes: histórica, filosófica y artística. Para Laguna, estamos ante la época de las “ciberutopías”, en la que el Estado desaparece y renace el individuo a través de las nuevas tecnologías. Javier Espinosa definió la utopía como una negación: “El ‘no’ es el comienzo de todo”. Respecto a la pregunta de quiénes son los utopistas, el profesor de Filosofía señaló que “cualquiera”. Por su parte, José Ramón Alcalá expuso varios ejemplos de utopías en el arte y ha concluido proponiendo el siguiente debate: “¿Puede el arte transformar el mundo?”

Para poner el broche de oro a esta jornada, durante la tarde se proyectó la película La rosa de nadie, obra de Ignacio Oliva, profesor en la Facultad de Bellas Artes. La película fue rodada íntegramente en la capital conquense. Tras  la proyección, “Nuevas Utopías” se cerró con un coloquio sobre la película en el que participaron el director Ignacio Oliva y los profesores Antonio Fernández, José Antonio Sánchez y Francisco Jarauta. 

jueves, 28 de febrero de 2013

Elena Sanz Bartolomé: "El periodismo debe adaptarse a los cambios sociales y la versión digital es la mejor forma de hacerlo"


Nacida en Zaragoza en 1986, Elena Sanz Bartolomé se sintió atraída por el deporte desde que sus padres cometieron “el error de llevarle a La Romareda”. Corría el año 1994 y con tan sólo ocho años pudo vivir cómo el Real Zaragoza ganaba a un Real Madrid en el que debutaba el mítico Raúl. Su afición por el fútbol pronto se convirtió en pasión hacia el deporte en general. A esto hay que sumar su inclinación por la escritura y la literatura, lo que la llevó a abandonar la capital aragonesa para estudiar Periodismo en la Complutense. A pesar de que el sueño de sus padres era tener una hija ingeniera o doctora, Elena Sanz confiesa que siempre le motivó más ver un partido de fútbol, seguir la NBA y animar a los deportistas españoles como Rafa Nadal o Fernando Alonso. Tras acabar la carrera, realizó un máster en Comunicación y Periodismo Deportivo en la Universidad Europea de Madrid. Desde 2004, ha sido “una orgullosa chica de provincias y becaria” en varios medios: Aragón Digital, Diario AS owww.elpueblodigital.es. En julio de 2011, aterrizó en la sección deportiva del diario online El Confidencial, medio en el que trabaja actualmente.
Elena Sanz Bartolomé
-¿Dirías que el periodismo está en crisis? ¿Por qué?
El periodismo atraviesa su propia crisis que unida a la general, hace que sufra el doble. La profesión se ha ido devaluando con el paso del tiempo y la culpa sólo la tenemos los periodistas. Nos hemos olvidado de la misión que se nos presupone: informar, contar la verdad, crear opinión, mover a las masas. El producto ha perdido calidad por el abuso que sufre la profesión. Los periodistas se han convertido en hombres y mujeres orquesta, no sólo deben buscar la información y contrastarla, también deben editarla, ilustrarla, complementarla, difundirla… Es la consecuencia de la reducción de costes. Muchos medios salen adelante gracias a becarios mal pagados y sin demasiada experiencia, a redactores cansados y quemados por las malas condiciones laborales… Todo esto hace que se pierda la pasión y el oficio, lo nota.
-¿Piensas que la prensa en papel sobrevivirá a la avalancha digital?
Definitivamente, no. Además de la crisis que vive el país, el periodismo atraviesa su propia crisis provocada por la falta de inversión publicitaria. Los periódicos de papel no viven de las ventas (en línea descendente) sino de los ingresos publicitarios que cada vez son menos voluminosos. Un periódico en papel es más caro que uno digital. Y los motivos económicos no son los únicos. Nuestra sociedad ya es digital, se mueve al ritmo de Internet y de las redes sociales así que es evidente que el periodismo debe adaptarse y su versión digital es la mejor forma de amoldarse a los cambios sociales que surgen.
-Como periodista, ¿qué diferencias encuentras entre el producto informativo para el papel y el destinado a la Red?
Más que diferencias, veo ‘pros’ y ‘contras’. El periodismo digital te da la inmediatez, poder informar sobre lo que está sucediendo en el momento a través de un seguimiento en directo, te da la oportunidad de tener un tema acerca de lo que está pasando en tiempo real. Sin embargo, la información que encuentras en un periódico de papel cada mañana forma parte del pasado, es algo que todo el mundo ya sabe, ya le ha llegado el torrente informativo el día previo. Es cierto que el papel te permite un mayor análisis, profundizar en el tema, cuidar la información (a veces las prisas son traicioneras) contar con complementos como las opiniones, gráficos, galerías de imágenes pero hoy en día, la prensa digital también te ofrece este plus que acompaña a la noticia principal. Además, el papel tiene un límite algo que no existe en Internet.
-Teniendo en cuenta la cantidad de medios online existentes, ¿dónde crees que reside el valor añadido? ¿Cuál es el secreto del éxito?
Hoy en día es muy complicado diferenciarse del resto. La información que recibes de las agencias es la misma para todos los medios, cuando cubres una rueda de prensa tienes lo mismo que el resto de tus compañeros… Por ello, hay que trabajar para desarrollar cierto olfato, curiosear y ver detalles que pasan desapercibidos para el resto, ser muy observador. Y, por supuesto, la experiencia te da una agenda, fuentes, accesos directos a los protagonistas que sólo se pueden lograr con el paso del tiempo en el que se presentan situaciones en las que desarrollas cierta complicidad con el personaje: puede que él en un momento te pida un favor, no publicar algo polémico o perjudicial; después esa persona sabrá agradecer el gesto. De algún modo, es como una ‘relación amorosa’: unas veces cedes tú y otras veces la fuente.
-¿Tiene cuenta de Twitter? ¿En qué medida crees que es importante para su trabajo?
Sí tengo cuenta de Twitter, la creé como parte de una asignatura en mi último año de carrera y ahora es vital en mi día a día. Las redes sociales han inundado nuestra sociedad, la información viaja de un lado a otro del planeta a gran velocidad y Twitter es una herramienta perfecta para el periodista, imprescindible, inmediata, se ha convertido en una fuente principal de información desde el momento en el que los protagonistas (en mi caso deportistas, equipos, agentes, otros periódicos de información deportiva, colegas de la profesión...) también están presentes en Twitter, la información viene directamente del protagonista y de su entorno. Como ejemplo, recuerdo el fichaje de Agüero por el City: fue el propio jugador el que informó de todos los pasos en su cuenta personal. Nos enteramos antes por Twitter que por las agencias de información.
-¿Qué oportunidades crees que supone el ciberperiodismo?
El periodismo se está trasformando. El papel está condenado y en un futuro se impondrá totalmente lo digital. Hay que verlo como una oportunidad, no como una amenaza. Se trata de un periodismo más abierto, no hay límites. Fomenta la diversidad porque tienes la oportunidad de informar llegando a cualquier rincón. Además puedes interactuar con el destinatario del mensaje, con el lector, escuchar su opinión igual que ellos hacen con la nuestra. Te da la oportunidad de retomar ese contacto que se ha perdido al mismo tiempo que fomenta el debate, la creación de grupos con intereses comunes (esta es una de las máximas en El Confidencial, nuestros lectores).
-En el contexto actual, caracterizado por una crisis social, económica y política, ¿qué papel debe jugar el periodismo?
España no atraviesa su mejor momento. Cada día los medios inundamos el espacio con noticias negativas: casos de corrupción, agravamiento de la crisis, crispación social… Tradicionalmente hemos sido el ‘cuarto poder’ y debemos responder a esta definición. Los medios de comunicación tenemos la misión de contar qué está pasando, con la verdad por delante, porque los que mueven los hilos del país están vertiendo demasiadas mentiras. Debemos y tenemos que denunciar todo aquello que va en contra de nuestro país, crear opinión, fomentar un espíritu de mejor para poder salir del agujero en el que estamos inmersos.
-¿Qué consejos le darías a un estudiante de periodismo?
Esta es la pregunta del millón y la más complicada de responder. El mundo del periodismo, hoy en día, tiene ’overbooking’ y las cosas están muy complicadas. Yo miro a mi alrededor y muchos de mis amigos y compañeros de promoción están inmersos en el doctorado, en segundas carreras, se han marchado del país o están en paro. Muy pocos hemos cumplido el sueño de dedicarnos a lo que queríamos. Me considero afortunada porque encontré mi actual trabajo en medio de la crisis. Hay que tener paciencia (mucha), luchar y trabajar para diferenciarse del resto porque ahora mismo, todos estamos igual de formados académicamente. Hay que estar preparado para todo: trabajar gratis, con sueldos de risa (sobre todo para los becarios), jornadas de más de ocho horas, decir adiós a tu vida social... No es fácil pero si te gusta la profesión, compensa todo lo que inviertes en ella. No hay que perder las ganas ni la esperanza a pesar del temporal que atraviesa la profesión.


"Los periódicos de papel no van a desaparecer"


Rolando Rodrich nos habla sobre la influencia de las nuevas tecnologías respecto al periodismo.

Rolando Rodrich Portugal.  

Fuente: http://udep.edu.pe/comunicacion/rolando_rodrich_portugal_cv.html


Entevista: Dr. Rolando Rodrich 
Facultad de Comunicación
Universidad de Piura
Twitter: @cocoskp






Rolando Rodrich es Doctor en Comunicación Corporativa e Institucional por la Universidad de Navarra, además de Licenciado en Comunicación por la Universidad de Piura (Perú). Actualmente es profesor en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Piura, e investiga sobre tendencias de la Comunicación Corporativa. En su blog, ha escrito diferentes entradas acerca de la importancia de Internet en la nueva era digital. En la siguiente entrevista, Rolando nos resuelve algunas cuestiones relacionadas con la influencia de las nuevas tecnologías en la prensa, cómo potenciar una marca personal en la red, o qué estrategias se pueden utilizar para lanzar un producto en Internet, entre otras.

PREGUNTA. ¿Desde su trayectoria profesional, cómo ha afectado la evolución de las tecnologías a la prensa? ¿Cree que la prensa impresa acabaré desapareciendo por el desarrollo del ciberperiodismo?

RESPUESTA. Es evidente que el periodismo está sufriendo una transformación a partir de la evolución de las nuevas tecnologías. La realidad tanto en España como en Latinoamérica es que estamos viviendo una revolución de cabeceras, una reducción de páginas y que porque no podría llegar a una revolución de días de salida.
Los periódicos de papel no van a desaparecer, lo que sí es verdad es que sobrevivirán como un negocio de mucho menos peso y van a hacer productos más exquisitos, elaborados e influyentes.  

P. ¿Qué ventajas e inconvenientes cree que tienen los nuevos medios de comunicación digitales?

R. Yo pienso que el periodismo de hoy tiene un nuevo ecosistema industrial, tecnológico y publicitario que manejado de forma acertada, está permitiendo a muchos diarios ser rentables e independientes. Más que inconvenientes veo ventajas, y la principal es que está permitiendo llegar a audiencias clave.
 
P. ¿Cómo cree que afecta Internet en la política a la hora de una campaña electoral?

R. Internet es un espacio abierto a la discusión y el debate. El uso de internet, y sobre todo de redes sociales durante las campañas, se está sumando por millones de réplicas a los ya tradicionales avisos, carteles y pintas que en cada elección recubren las calles de nuestros países.
Durante las últimas elecciones en los Estados Unidos por ejemplo, Twitter claramente se volvió un destino clave para la discusión del electorado activo y pasivo. La red social dio a conocer que un récord de 10.3 millones de tuits fueron enviados durante el primer debate presidencial, haciéndolo el evento más tuiteado en la historia política de Estados Unidos.

P. ¿Cómo cree que se puede potenciar la marca personal a través de la red?

R. Si apuntas a que reputación y notoriedad se construyen hoy más que nunca en Internet, la capacidad de gestionar nuestra reputación online debe pasar por tres pasos básicos como son: el establecimiento de un discurso sólido, el monitoreo sobre qué dicen los demás de ti y qué dice Google de ti. Así que por lo pronto, haz el ejercicio de clickear tu nombre en el buscador más influyente de la Red y veamos qué circula sobre ti.

P. ¿Qué estrategias de comunicación utiliza o utilizaría en la red para potenciar una marca o producto?

R. Hoy en día, cualquier marca es una marca global. Uno de los desafíos más comunes a los que éstas se enfrentan es cómo crear una estrategia de social media que abarque a toda su organización global.
¿Cada país debería tener su propio blog y canal Twitter? ¿Quién es responsable de responder en los canales sociales si se produce una crisis en otra región? ¿Cuánto puede interactuar un mercado con el contenido de los otros, teniendo en cuenta que toda esa información es accesible por una audiencia global?
Estas son algunas de la preguntas que pueden ayudarnos a establecer un marco de trabajo que tenga sentido y posea una dirección clara, ofreciendo al mismo tiempo suficiente flexibilidad como para satisfacer las necesidades de cada país.

P. ¿Qué opina sobre los microbloggings?

R. Hay numerosas ventajas de apostar por un microblogging como plataforma de medios sociales, pero, para aquellas marcas que no hayan abierto aún sus perfiles en medios sociales, la creación de un canal propio es una forma inmejorable de construir autoridad y una solvente presencia social.

P. ¿Considera que Twitter  es una herramienta ventajosa para el Marketing de empresas e instituciones? ¿O por el contrario no se ha conseguido el éxito esperado en esta red social?

R. Twitter es una red de información y se ha convertido en una herramienta de comunicación muy exitosa. Tiene una capacidad de aportar reflexión sintética, veloz y encapsulada en píldoras de 140 letras que ha resultado ser un descubrimiento. Twitter permite estar en contacto con mi propia red de amigos y colaboradores sin la molestia de otros sistemas tipo chat. La capacitación de eliminar aquellos que no aportan nada más que sus vivencias triviales es fundamental.
A nivel de empresa permite que tus proyectos sean asistidos en primicia por quienes me interesa. Es una buena manera de añadir esfuerzos de comunicación social en temas colectivos o individuales.




La reinvención en forma de periodista


Luis Miguel Artabe
Si hay algo que muchos nos planteamos respecto al Periodismo, es el futuro de la profesión en cuanto a la percepción que todos conocemos. El periodismo convencional, el de toda la vida está en peligro de extinción, ¿por qué? Todo parece indicar que le está tomando el relevo un nuevo concepto: la reinvención de la profesión, que hoy en día está en manos de la red y de quién la sostiene, los ciudadanos. Y así, ahora, bajo la crisis de los medios impresos, una nueva definición del periodismo se alza ante nuestras pantallas, si bien es a través de 140 caracteres o  a través de destacados blogs que configuran hoy en día la seña del nuevo periodista. Es por eso que la profesión debe evolucionar casi un paso más que la tecnología, un paso que cada vez se vuelve más de gigante y más inalcanzable. Pero esto sólo parece afectarle a los grandes medios. Esos medios impresos que hasta entonces monopolizaban la información en España, están viendo su influencia mermar a favor de otras alternativas. Así se está consolidando el periodismo emprendedor como alternativa a esa idea convencional. Pero no se trata de vencer o dejarse vencer por la nueva tendencia, si no evolucionar con ella. Ante esta nueva manera de entender el periodismo y la comunicación, la figura del periodista se ve también modificada y, a veces en un grado más extremo, distorsionada. Esta oleada de informaciones simultaneas, actualizaciones constantes y comentarios inmediatos no siempre cumple con los planteamientos periodísticos adecuados, ni pasa por filtros rigurosos, como los que –se supone- imponen los medios de comunicación. Así, el buen periodista llega a confundirse con el aficionado y la verdad con el rumor. Es por eso por lo que el periodismo debe fortalecer su imagen a través de las ventajas que le ofrece esta nueva visión.  Así nos lo aclara Luis Miguel Artabe, periodista, profesor y psicólogo de masas. Con más de 45.000 seguidores en Twitter y bloggero, Artabe reflexiona sobre el nuevo concepto del periodismo, sin perder de vista su larga trayectoria, desde Antena 3, Diario 16 hasta la actualidad, siendo profesor de Historia y Lenguaje del Cine en la Universidad de Cantabria y profesor de español en Bruselas, donde reside actualmente. Desde allí nos comenta su experiencia personal:

¿Qué es el periodismo hoy en día para ti? ¿Qué cambios podrías señalarme en tu trayectoria laboral en cuanto al periodismo?       

Empecé en esto como todo el mundo escribiendo en mi habitación, inventándome la Constitución, contando películas. Más tarde, estudié en la Universidad Pontifica de Salamanca e hice prácticas en diferentes medios. Estuve, por ejemplo, en Antena 3 o en Diario16.
Sin embargo, tras algunas experiencias laborales, me di cuenta de que necesitaba más espacio que el que la información pura y dura podía ofrecerme. Soy una persona a la que le gusta dar su opinión de manera literaria y no sentirse encorsetado.
Más tarde, me encaminé hacia la Comunicación de Empresa y las relaciones de las corporaciones con los medios. Esta es la rama de nuestra profesión en la que tengo más experiencia laboral y hasta un Máster.
En la actualidad, combino colaboraciones para diferentes empresas con mi actividad en mi página de Facebook, en mi Twitter y en mi blog. En los tres casos tengo la gran suerte de ser completamente libre para opinar y para contar la actualidad de la manera que quiero.
                                                                    
¿Qué opinas del periodismo emprendedor? ¿Podrías citarme algún ejemplo que esté en tu día a día que merezca esta etiqueta -la de periodismo emprendedor-?

Se necesita mucha constancia pero es algo tangible. Te puedo contar la experiencia de Vía 52. Conozco a algunos de sus miembros y me parece un proyecto genial hecho con la rabia y el mimo de los que quieren darle un beso en la frente a la profesión y no violarla a la mínima. Vía 52 es una publicación online realizada por profesionales del periodismo y de la fotografía que se financia, principalmente, a través de “Crowdfunding”. Es la gente la que les apoya y permite que ellos realicen su profesión.

Periodista, profesor y psicólogo de masas. Así te describes en Twitter. ¿Cuál es tu aportación en cada uno de los aspectos?

Todas mis facetas tienen algo en común: mi desbordante imaginación, mi educación interdisciplinar y mi capacidad de análisis. Tengo una desbordante y loca imaginación que me permite enfocar de manera muy diferente lo que para casi todos se cuenta de la misma forma. Además, he intentado en mi vida tener una formación interdisciplinar lo que me permite abordar los diferentes temas sabiendo el ritmo de lectura que quiero tengan mis lectores, qué fotos son las mejores para acompañar mis informaciones y, si me lo permites, hasta la música que me gustaría que escuchen después de leerme.

Seguimos con Twitter. Todo el mundo está cómodo en esta comunidad. Es para muchos la herramienta del periodismo definitiva y el futuro de la profesión, ¿lo es también para ti? ¿Por qué?

No creo que sea una herramienta definitiva en cuanto al contenido se refiere. 140 caracteres son muy pocos para analizar o para contar cosas. Sin embargo, si queremos dar publicidad a lo que escribimos, colgar enlaces de nuestros vídeos, abrir la puerta de nuestro blog… uff… entonces sí que es la herramienta perfecta.
Cuando escribes tienes que tener la intención de llegar a la gente, ¿sabes? No escribes para otros periodistas ni para los políticos ni para los expertos en física cuántica (dependiendo de la publicación, claro). Cuando escribes, sobretodo en la red, lo haces para la gente y llegar a mucha gente es importante. Para eso Twitter es, sencillamente, genial.

Luis Miguel Artabe
Con 45.544 followers, podemos hablar ya de influencia en la red ¿Hasta qué punto esto es importante para un periodista y comunicador de masas? 

Antes era muy importante trabajar para un medio u otro. Por ti solo no eras nadie. No podías llegar a nadie. Afortunadamente, el mundo está cambiando. No sé cuál va a ser la importancia que van a tener los medios de comunicación, pero de lo que sí estoy seguro es que seguirá habiendo periodistas. Y estos periodistas deberán crearse su público; deberán mimarlo y deberán rodearse de gente dispuesta a escucharles, a valorarles.

Puede que esta pregunta te parezca un tópico, pero el verdadero periodista, ¿nace o se hace?

Indiscutiblemente, se nace. Y esto no quiere decir que nazcas ya con un bolígrafo, una libreta y un tarro de vaselina en la mano, no. Pero sí que debes de tener la necesidad de contar historias y de trasmitir lo que sucede a tu alrededor. Debes odiar y amar la no existencia de horarios, que tu trabajo es un servicio público igual de importante que el de un médico o el de un abogado, que te van a presionar tus jefes, tus conocidos, tus desconocidos, tu abuela… y que, sin aprender a amar eso… todo eso… ya puedes ser el hijo de tal o ser muy guapo… sin eso nunca te sentirás a gusto con lo que haces.

Esto me lleva a una duda que como estudiante, tengo que preguntar a un experto: Periodismo 2.0 ó ciudadano, ¿es un estigma para la profesión? ¿Es un agravante de la crisis que vive el  periodismo? O, por el contrario, ¿es un factor al que debemos sacar partido, ya que es el presente y el futuro? 

Los periodistas nos adaptamos o morimos y… esto es lo que hay. ¡Y cada vez más! Tenemos que aprender a surfear tsunamis o, por lo menos, a morir intentándolo.
Tenemos que hacer ver la importancia de nuestra labor, de nuestra forma de hacer las cosas, de la importancia de nuestra titulación. Claro, que para eso es imprescindible un periodismo serio, bien pagado e independiente; que sea capaz de representar todas las ideas ante la sociedad y que intente ser mínimamente objetivo, o por lo menos veraz. Para que la sociedad pueda ser realmente democrática nos necesita, necesita nuestra profesionalidad y eso, amiga mía, eso es difícil que lo consiga un ciudadano de la calle. Si no somos capaces de reivindicar nuestro espacio, no existiremos.

Y ya, para aclararme, ¿es positivo o negativo para el futuro de los estudiantes de Periodismo? Hablando más llanamente, ¿nos quitará el trabajo y la credibilidad? 

Bueno, es difícil que os quiten el trabajo a la nueva hornada de periodistas. No hay.

Eso suena muy alentador. Es cierto, no hay trabajo. Es prácticamente imposible que yo acabe trabajando en El País, ¿existe otra salida? ¿Podemos aprovechar la red para afianzar nuestra independencia y marca como periodistas? ¿Cómo podemos hacernos notar?

La gran ventaja de Internet es que no necesitas intermediario. Si lo que ofreces es bueno y te sabes mover un poco más pronto o más tarde tendrás gente que lo lea. Y de ahí a que te entre publicidad o te contrate algún medio hay un paso.
Hay gente que se asocia para sacar adelante pequeños proyectos y gente que lo intenta individualmente. Ahora mismo todo periodista o estudiante de periodismo debería tener un blog. Debería contar sus pequeñas o grandes historias. Y lo debería hacer en total libertad. Es la teoría, claro.
Menéame, Twitter, Facebook, Linkedin… existen muchas posibilidades de dar a conocer tus opiniones, tu visión de la realidad, tus pequeñas historias. Sólo hay que explorarlas, ponerle ilusión y disfrutar con lo que haces. Lo demás llegará por si solo… o no. Pero al menos lo habrás intentado y no estarás tumbado en el sofá compadeciéndote y diciendo qué mal va todo y qué mala suerte tengo.

Cambiando de tema, quiero preguntarte acerca del periodismo en España. Seguimos un modelo polarizado y con líneas editoriales claramente marcadas, al menos en los medios de prestigio. ¿Es bueno para la credibilidad del periodismo español con respecto a la sociedad? Se trata de una pregunta general, pero a grandes rasgos, me gustaría saber si es bueno eso de que el lector o espectador sepa exactamente qué medio va a consumir sólo con saber la marca del producto.

Claro que no. Es un horror. Pero no somos libres. No es una cuestión de periodistas. Es una cuestión de empresarios. Ellos quieren que los políticos de turno las favorezcan en otras empresas y utilizan los medios como método de presión, recaudación, recordatorio o lo que sea.

Los periodistas necesitan libertad y, ahora mismo (y desde siempre), en los medios tradicionales no existe. Has de seguir la línea editorial de tu empresa hasta la muerte. El público demanda o una cosa o la otra y no quiere la verdad. Sólo quiere que le refuercen sus ideas. La gente no quiere estar equivocada. Es todo muy lamentable.

Si piensas que este modelo es negativo para el periodismo español, ¿crees que existen alternativas? ¿Se están viendo cambios?

No. No las hay. Siento ser tan negativo, pero es lo que pienso. Necesitamos unos cambios tan grandes en este país en la educación, en la administración, en la legislación y en la responsabilidad social que no se pueden producir realmente en generaciones.
Las alternativas factibles pasan por un despertar de la sociedad y por un empleo pausado de la paciencia. Y los que nos  gobiernan, unos y otros, en fin…

Y para finalizar, me gustaría saber un poco de tu experiencia personal. Vives y trabajas en Bruselas, ¿cómo es tu vida laboral allí? ¿Hay mejores expectativas de futuro para los jóvenes periodistas? ¿Notas alguna diferencia con el modo de vivir la profesión en Bélgica con la de España?

Yo vengo de una ciudad pequeña como es Santander. Digamos que allí hay doble crisis: la normal y la de siempre. Por lo que cualquier parte del extranjero está laboralmente mejor que mi ciudad. En Bruselas, aunque no te lo creas, hay algo que había en el siglo pasado, algo que un primo de un hermano de un vecino me comentó una vez que le había pasado a su abuelo. En Bruselas hay entrevistas de trabajo.






@RaquelMJuan